
La misión OSIRIS-REx es una de las exploraciones robóticas más exitosas de la historia de la exploración espacial. Fue la primera misión de Estados Unidos en recoger una muestra de un asteroide y traerla intacta a la Tierra, permitiendo estudiar material prácticamente sin alterar desde la formación del Sistema Solar hace unos 4.500 millones de años.
El nombre corresponde al acrónimo en inglés de:
Cada palabra refleja uno de los objetivos científicos de la misión.
El objetivo fue el asteroide (101955) Bennu, porque:
La sonda despegó desde Cabo Cañaveral a bordo de un cohete Atlas V 411.
Comenzó un viaje de miles de millones de kilómetros hacia Bennu.
La nave regresó cerca de la Tierra para utilizar su gravedad como una “honda” natural que aumentó su velocidad y corrigió su trayectoria hacia Bennu sin gastar demasiado combustible.
Después de recorrer aproximadamente 2.000 millones de kilómetros, la nave alcanzó el asteroide.
Los científicos descubrieron varias sorpresas:
Durante casi dos años la nave:
Finalmente se eligió el sitio Nightingale, un pequeño cráter rodeado de grandes rocas.
La sonda llevaba un conjunto muy completo de instrumentos:
La maniobra fue extraordinariamente delicada.
La nave descendió lentamente hasta tocar la superficie durante apenas unos segundos.
En lugar de perforar el suelo, el cabezal TAGSAM expulsó una ráfaga de nitrógeno comprimido que levantó polvo y pequeñas rocas, capturándolas en su interior.
La misión esperaba recoger al menos 60 gramos, pero obtuvo 121,6 gramos, más del doble del objetivo. Incluso algunas partículas escapaban del contenedor antes de sellarlo, lo que obligó a almacenarlo antes de lo previsto.
En mayo de 2021, la nave inició el viaje de regreso.
El 24 de septiembre de 2023, liberó una cápsula con la muestra desde unos 102.000 km de la Tierra. La cápsula atravesó la atmósfera y aterrizó con paracaídas en el desierto de Utah, mientras la nave continuó su viaje hacia una nueva misión.
Los primeros análisis revelaron resultados muy importantes:
No exactamente.
Después de entregar la cápsula, la nave fue renombrada OSIRIS-APEX.
Su nuevo destino es el asteroide (99942) Apophis, al que llegará en 2029 para estudiar cómo cambia su superficie tras su extraordinario acercamiento a la Tierra de ese mismo año.
OSIRIS-REx ha logrado varios hitos: