
El
Programa Artemis de la
NASA es el esfuerzo internacional más ambicioso para regresar seres humanos a la Luna, establecer la primera Base Lunar permanente en la historia y usar este aprendizaje para viajar a Marte. Tras el exitoso sobrevuelo tripulado de la misión
Artemis II, la NASA presentó un plan detallado de tres etapas para consolidar su presencia en el polo sur lunar.
Las Próximas Misiones Artemis
La hoja de ruta del programa se reestructuró con nuevas prioridades de seguridad y pruebas de sistemas: [
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- Artemis III (2027): Esta misión ya tiene tripulación oficial asignada. En lugar de alunizar directamente, se mantendrá en órbita terrestre baja para realizar pruebas críticas de acoplamiento y maniobras operativas con los sistemas de aterrizaje humano en desarrollo por SpaceX y Blue Origin. [1, 2, 3, 4]
- Artemis IV (2028): Será el esperado regreso humano a la superficie lunar y se convertirá en la primera misión tripulada destinada específicamente al Polo Sur. [1, 2]
El Despliegue de la Base Lunar (Moon Base)
Para cimentar una infraestructura estable de cara a la llegada de los astronautas, la NASA financiará tres misiones robóticas privadas iniciales para enviar carga y tecnología: [
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- Moon Base I: Ejecutada por la compañía Blue Origin, utilizará su aterrizador Blue Moon Mark 1 para llevar cargas útiles científicas a la cresta de conexión Shackleton. Servirá para estudiar la interacción de los propulsores con la superficie y calibrar radares de ubicación. [1, 2, 3]
- Moon Base II: Desplegará más de 500 kilos de equipamiento en el aterrizador Griffin de Astrobotic. Incluirá el vehículo rover FLIP de Astrolab para madurar los futuros sistemas de movilidad lunar. [1, 2, 3, 4]
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- Moon Base III: Se valdrá del módulo Nova-C Trinity de Intuitive Machines para transportar instrumentación de investigación magnética y geológica internacional. [1]
Características de la Infraestructura Lunar
El plan a largo plazo proyecta una base completamente funcional, alimentada por energía nuclear y solar, con un costo estimado en 20.000 millones de dólares. La base abarcará una red logística compuesta por:
- Estación Espacial Gateway: Una pequeña plataforma en órbita lunar que servirá como punto de transferencia para los astronautas que viajan desde la Tierra antes de descender a la superficie. [1, 2]
- Vehículos de Terreno Lunar (LTV): Rovers presurizados avanzados que funcionarán como “casas rodantes” espaciales, permitiendo misiones de exploración científica de larga duración lejos del módulo base. [1, 2, 3]
- Drones saltadores: Dispositivos autónomos diseñados para sobrevolar y escanear cientos de kilómetros en los cráteres oscuros del Polo Sur en busca de reservas de agua congelada